Comunidades virtuales

Share on FacebookTweet about this on TwitterPin on PinterestShare on Google+

 

Vivir en el extranjero te cambia la perspectiva de muchas cosas, te abre la cabeza y te agrieta en corazón. Con lo bueno y lo malo, ser una familia nómada en occidente tiene sus beneficios. Te posibilita conocer lugares, gente y culturas diferentes. Viajas en avión, paseas, aprendes idiomas, coleccionas imanes, tazas o postales de todos los lugares a los que fuiste. Te integrás y adaptás a éste nuevo lugar y lo transformas en tu hogar, te comunicás con tu familia y viejos amigos constantemente (si querés leer sobre como mantener el contacto en la distancia podés ver Besos por Skype), formas comunidades virtuales y haces nuevas amistades.  Extrañas y sufrís por tu país, pero también construís una mirada más crítica respecto a esa realidad.

Es más, ser nómadas en occidente es hasta un privilegio. Solo pensar en nuestros abuelos o padres, muchos de los cuales también dejaron su tierra en búsqueda de una mejor condición de vida. Mamás, papás y niños que pasaban meses arriba de un barco y llegaban a esas nuevas tierra solo con lo puesto, perdiendo en muchos casos el contacto con los amigos y familia. O en la actualidad, los refugiados que se escapan de su tierra para salvar su propia vida y la de sus familias, o los hombres que son capaces de subirse a una embarcación precaria y perderse en el mar, solo para poder tener la oportunidad de vivir más dignamente.

Claro que ser extranjero no es fácil e implica un desafío constante para la familia y para uno mismo. Como mujeres y madres, nuestra adaptación a esta nueva rutina es fundamental ya que en cierta forma vamos a ser el soporte de toda la familia. Ser mamá en una familia nómada te permite ganar y perder al mismo tiempo. Te volvés más sensible, aprecias más los pequeños momentos y te transformás en una experta en redes sociales y comunidades virtuales.

DLD-comunidades virtuales

 

Comunidades virtuales

Hoy en día, la mayoría de nosotros forma parte de una o más comunidades virtuales. Estos espacios donde los vínculos, interacciones y relaciones entre los miembros tienen lugar en un mundo virtual y no físico.

Es bien sabido que, desde un punto de vista empresarial y comercial, las comunidades virtuales son una herramienta muy útil, es más, hoy en día son cada vez más numerosos los emprendimientos online que las utilizan.

Pero además las comunidades virtuales presentan una indiscutible función social, se han convertido en un instrumento de socialización y de esparcimiento, en un espacio en el cual las personas se relacionan e interaccionan. Si bien existe mucha crítica sobre éste tipo de vinculación social, no hay que ser hipócritas, las comunidades virtuales en sí mismas no son malas, es el uso excesivo o compulsivo por parte de las personas lo que es peligroso, así como su uso para fines maliciosos. Es por ésto que como padres debemos prestar especial atención al uso de este tipo de comunidades por parte de nuestros hijos y explicarles lo peligroso que puede llegar a ser si no se tiene cuidado.

 

Comunidades virtuales para mamás

La lista puede llegar a ser infinita, así como los intereses de cada comunidad. Desde Pokape soñamos con poder llegar a ser algún día un espacio de intercambio de experiencias y crianza entre mamás de todo el mundo, pero hoy no queremos hablar de nosotras.

Para muchas familias nómadas, y fundamentalmente para muchas madres que viven en el extranjero, es importante mantener el contacto con sus raíces y poder transmitirle a sus hijos ese amor por la tierra en la que nació. Es por ésto que existen en las redes sociales numerosos grupos de mamás argentinas, chilenas, colombianas, mexicanas, españolas, etc… en… diferentes partes del mundo. Grupos más o menos concurridos que buscan mantener el idioma propio y se encargan de compartir recuerdos, costumbres y hasta noticias de su querido país.

Y así, casi por casualidad, navegando entre estos grupos descubrí una comunidad maravillosa de Mamás argentinas en… o simplemente Maes. Para mi que soy argentina y que vivo en Alemania (si querés saber como terminé en Alemania lee Rumbo a Alemania) fue lo que necesitaba para sentirme más cerquita de mi país.

Como extranjera que soy me siento muy integrada aquí donde vivo. Hablo con los vecinos, participo activamente en cada actividad del jardín de infantes de mis hijos, tengo un hermoso grupo de amigos, puedo hablar el idioma. Veo a mis hijos integrados y felices y, una de las cosas fundamentales para mi es que mantengo una comunicación constante con mi familia y amigos argentinos. Pero igualmente había algo que me faltaba y lo encontré en Maes.

Como tantas otras comunidades virtuales de mamás que viven en el exterior, Maes me conectó con otras madres que como yo aman a su país y quieren que sus hijos adquieran ese mismo sentimiento. Maes es un grupo en el cual se pasan desde recetas, noticias, hasta las revistas del cholulaje (cotilleo) o simplemente unas palabras de aliento frente a momentos difíciles que nos tocan atravesar. Mujeres extrañas que con el paso del tiempo y los mensajes van forjando amistad. Maes no se queda en las palabras escritas en el ordenador y busca generar una interacción que atraviese lo virtual. Es así que existe la correspondencia entre mamás, un diario viajero, reuniones anuales y algo tan bello que fue motivo de esta entrada: el intercambio de cartas entre nuestros hijos. Obviamente que con mis hijos participamos.

En esta oportunidad el tema para las correspondencias tenía que ver con el día del maestro en Argentina, que se celebró el 11 de Septiembre y conmemora la muerte de Domingo Faustino Sarmiento. La consigna era que cada niño le enviase al “amigo” que le tocaba algún dibujo o manualidad con referencia a esa fecha. Luego de un poco de información obtenida en la web, les relaté y expliqué a mis hijos las estrofas del Himno a Sarmiento. A continuación hablamos de lo importante que es la escuela y que sin ella no podríamos leer, escribir, sumar, ni pensar. Luego, hicimos un hermoso collage con forma de escarapela, donde cada uno hizo un dibujo de lo que más le había gustado sobre lo charlado (obviamente que los dos dibujaron lo mismo!). Así salieron dos cartas, una rumbo a Estados Unidos y la otra rumbo a Austria, y así también llegaron las cartas de nuestros amigos.

comunidades virtuales_sarmiento

Pero aquí no termina todo. Como broche final de la actividad, surgió la idea de hacer un video en el cual los niños cantasen el Himno a Sarmiento. Participaron poquitos, que superaron las limitaciones de la edad y hasta del idioma, dejando un video muy emotivo y a las mamás llenas de orgullo!

¡A por muchos proyectos más!

 

Extras…

Ya había concluido esta entrada, pero hace un instante terminé de participar en un taller online organizado por Mamás por el Mundo y como tuvo que ver con todo ésto, quiero compartir un breve resumen.

El tema: “Descubre cómo ser la protagonista de tu expatriación y cómo en situaciones de cambio somos capaces de cosas extraordinarias.

Fue una charla muy amena con diferentes mamás expatriadas. Todas coincidimos en la importancia que tiene sentirse bien para que la vida en el extranjero funcione, así como lo fundamental que es formar parte de una comunidad, real o virtual, con la que poder hablar tanto sobre nuestros temores como de nuestros triunfos. Relacionarse con otras mamás que están en nuestra misma situación para charlar, compartir un momento o simplemente apoyarse mutuamente.

 

Las comunidades virtuales permiten todo esto, nos acompañan y nos conectan, nos acercan a personas lejanas en el espacio físico y su uso responsable es una magnífica forma de comunicarse.

 divisoria-roja


Y vos, ¿formás parte de alguna de las tantas comunidades virtuales que existen? Contanos tu experiencia.

2 comentarios sobre “Comunidades virtuales

  • el 19 Enero, 2016 a las 10:46 pm
    Permalink

    Buenisimo lo de las cartas!!! Me encanto la idea de mantener el amor y el conocimiento del pais de origen mas alla del carino que se pueda tener por el pais donde se vive, nunca hay que olvidar de donde venimos..!!!

    Respuesta
    • el 21 Enero, 2016 a las 8:49 pm
      Permalink

      Tal cual, y no solo por uno mismo sino por nuestros hijos… para que mantengan ese amor por sus raices!

      Respuesta

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *