Estar embarazada o no estarlo, esa es la cuestión

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Después de tres embarazos y dos hijos uno supondría que sobre estar embarazada yo sabría un poco, pero aunque me cueste admitirlo, no es así. En varias oportunidades he estado convencida un 99,9999 % sobre un embarazo que en realidad nunca fue.

Recuerdo una vez (aunque no se si esa cuenta porque todavía no habían nacido mis hijos, así que mi experiencia sobre embarazos era solo teórica) cuando estaba en Estrasburgo haciendo una estancia de estudio. Hacia dos meses que no veía a Martín y realmente no había ninguna posibilidad de embarazo, pero yo estaba convencida de estar embarazada. Tenía un retraso considerable, estaba muy cansada y hasta me desmayé en el tranvía.

[Desviándome un poco: pensándolo bien puede ser que el desmayo tuviera que ver con mi poco conocimiento del francés. Si, soy de esas personas un poco inconscientes que puede viajar a un lugar sin haber aprendido siquiera las palabras para sobrevivir. Y es que justo antes de subirme  al tranvía había ido a comprar al Carrefour un rico pancito de miel  “Canelle et miel” y, aunque ahora me parece muy obvio tenía canela. Yo detesto la canela! Resumiendo, puede ser que mi desmayo en el tranvía se haya debido al pancito de CANELLE que probé (porque obviamente no lo pude ni comer). Y después me pregunto como fue que tengo  fama de exagerada.-ver “Yo, la más fuerte]

Volviendo al tema de interés…  Estar embarazada…

Superado el desmayo y tras haber estado investigando en internet “embarazo y menstruación”, “pérdidas y embarazo” y leído un montón de comentarios altamente estresantes de “no sabía que estaba embarazada“. Decidí tomar coraje y comprarme un test de embarazo. Y allá fuí, rumbo a una farmacia francesa, con “Test de grossesse” anotado en un papelito.

test de ambarazo

Obviamente, no pude esperar hasta la mañana siguiente para hacermelo y tras 4 horas de no ir al baño, me hice el test: NEGATIVO.

El resultado no me tranquilizó en lo más mínimo. Tal vez me había dado negativo porque no había esperado el tiempo suficiente. Así que, a la mañana siguiente volví a ir a la farmacia francesa, con el mismo “Test de grossesse” anotado en el papelito.

Esta vez seguí al pie de la letra las indicaciones, y como no podía ser de otra manera, nuevamente me dio: NEGATIVO. Claro que para este entonces ya me estaba imaginando que tenía algo peor! Por suerte una semana más tarde se terminó la incertidumbre y todo volvió a la normalidad.

Vale decir que esta no fue la única vez que tuve esa sensación de estar embarazada. Sin ir más lejos, este último enero estaba tan convencida que hasta Martín empezó a creérselo también. Me dolían los pechos y los sentía más grandes de lo normal, tenía revuelto el estómago, estaba super cansada y lo peor de todo tenía ese presentimiento que me decía que si. No lo podía explicar con palabras, pero lo sentía. Hasta llegué a soñar con estar embarazada!

Claro que después de tres test de embarazo y una consulta a la ginecóloga, el embarazo quedó descartado y mis poderes super sensoriales resultaron ser pura imaginación.

Muy bien, se que hasta acá parecería que estoy un poco loca, o en todo caso obsesionada con este tema. Pero en mi defensa puedo justificar cada uno de los síntomas de embarazo que me llevaron a tal confusión, claro que en aquel momento no los pude ver.

1- NÁUSEAS:

Fue justo al terminar el período festivo (noche buena, navidad, fin de año, año nuevo). Reunión por acá, festejo por allá. Todo el mundo sabe que ésta es una época de excesos y descontroles alimenticios y evidentemente para el año próximo debo considerar controlarme un poco más.

2- CANSANCIO Y SUEÑO:

Este síntoma de embarazo se podría justificar perfectamente con el punto anterior. Acostarnos tarde, mucha fiesta, dormir poco y sobre todo dos hijos pequeños que no te dejan recuperar las horas de sueño perdidas.

3- SENSIBILIDAD E HINCHAZÓN DE LOS SENOS:

Puede ser que justo en ese momento me tenía que indisponer (o bajar la regla), y sobre el tema de hinchazón de senos, según Martín estaba exagerando un poco (o mucho).

4- SENTIMIENTO DE EMBARAZO:

Acá la culpa es pura y exclusivamente de mi empatía. Cada vez que estoy con un bebé chiquito me da unas ganas  irrefrenables de tener otro hijo (por suerte para Martín se me pasan en un par de días). Bueno, como expatriados que somos, todas las fiestas las pasamos en compañía de unos muy buenos amigos, su hija de 3 años y su bebé de 3 meses.

Hecha las aclaraciones pertinentes, para que mi familia y amigos no se preocupen demasiado por mi salud mental, debo confesar que la experiencia no me da sabiduría ya que nuevamente tengo esa sensación de estar embarazada. Eso sí, esta vez no pienso gastar dinero comprando un test de embarazo, que la vida me sorprenda! Aunque lo seguro es que en una semana todo esto haya sido nuevamente producto de mi imaginación.

Ahora les toca a ustedes, ¿soy la única que sueña y siente con estar embarazada o comparten esta locura?

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Al parecer he preocupado a mucha buena gente respecto al estado de mi salud mental (u obsesión por un futuro embarazo). Para que esto no me vuelva a pasar, la gente de maternidadfacil, me han brindado una bella infografía sobre los síntomas del embarazo, muy completita y que aquí les comparto.

Espero haber aprendido la lección sobre estar embarazada o no estarlo!

Síntomas de embarazo- maternidad facil

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