Wawita

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Somos Flavia y Fernanda, amigas capacitadas en diferentes disciplinas corporales (danza clásica, danza contemporánea, eutonía, yoga, etc.), cuando nos llegó la hora de ser mamás, descubrimos las falencias que había en cuanto al cuidado de la columna y la postura tanto de las mamás como de los bebés.

 

Así nació Wawita…

Wawita, que en quechua significa niño de pecho, surgió a partir de nuestras necesidades como mamás, comenzamos el camino de buscar aquellos productos que sentíamos que facilitarían la crianza y el contacto con nuestros hijos.

El primer producto que desarrollamos, fue el portabebé. Como primeras y más fervientes usuarias de la wawita, hemos ido trabajando hasta lograr que mas allá de lo beneficioso del sistema como concepto, fuera un producto práctico de alta calidad.

A partir de allí, cada producto nuevo que vamos agregando, tiene siempre el mismo propósito: cubrir las necesidades de niños y padres, haciendo prevalecer el cuidado y la calidad.

 

Un poco de Historia de entrecasa

En Octubre del 2001, nace el segundo hijo de Flavia, mi ahijado. En ese momento, ya con dos hijos, yo, trabajaba como bailarina y profesora de Tango, y dando clases de Iniciación a la Danza para niñas.

Compañeras y amigas desde los años de Escuela de Danzas, nos dedicamos a diferentes áreas dentro del trabajo corporal.

Buscando un buen regalo para Ian, ví un portabebé que emulando las telas que usan los pueblos mas arraigados a sus culturas originarias, como los pueblos originarios de Latinoamérica, Africa, India, que cuidaba mucho la columna de la mamá y la postura del bebé, pero no conseguí dar con él en el país.

Al nacer el bebé, le conté a Flavia, cual era mi idea de regalo, que no había conseguido, y me comentó, que ella había estado buscando algo así, desde su primer embarazo, entonces empezamos a bromear, sobre hacerlo nosotras.

Cuando en Diciembre del 2001 estalla la crisis, automáticamente me quedo sin todos mis trabajos, y Flavia estaba impedida de volver a trabajar aún por el bebé, y obviamente con las necesidades lógicas de una crisis.

Allí empezamos a pensar seriamente en ponernos a fábricar el famoso portabebé en bandolera.

Mientras caminábamos buscando la mejor tela, los anillos indicados y tratábamos de aprender algo del mundo textil, pensábamos un nombre, sin demasiado éxito. Una noche, soñé que mi mamá me cantaba una vieja canción de cuna, que hablaba de la wawa. Cuando me desperté, sin saber que significaba esa palabra, me metí en internet ( herramienta que todavía se usaba muy escasamente) y encontré que una de las acepciones era “niño de pecho” en Quechua. Acordamos que ningún nombre podía ser mas acertado, y así llegó WAWITA.

Las primeras Wawitas las cortábamos tiradas en el piso de nuestras casas. Cuando salimos a ofrecerlas a los negocios, nos encontramos con la dificultad de que era un producto desconocido, y los comerciantes no se arriesgaban, entonces, decidimos hacer el camino inverso, llegar primero a las mamás.

Nos acercamos a lugares donde se hacían trabajos corporales con embarazadas, cursos pre-parto, los primeros sitios de internet, y cuando nos llamaban, íbamos casa por casa a entregar y enseñarle a las mamás como se usaba.

Así trabajamos durante mucho tiempo, cuando empezamos a crecer un poco, además de ir a las casas nosotras, venían a nuestras propias casas, hasta que esto tampoco era posible y cómodo, y decidimos unificar todo, trasladándonos a un departamento de dos ambientes que nos prestó la familia de Flavia.

Con el tiempo, los mismos negocios que antes nos habían rechazado, nos buscaron ante la demanda de la gente, y empezamos a vender a los locales.

Fuimos sumando productos, clientes, empleados, hasta llegar a hoy, 13 años después, donde tenemos la felicidad de sabernos en cada punto del país.

 

Contacto y redes sociales de Wawita

info@wawita.com.ar

http://www.wawita.com.ar/

facebook wawita

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Un comentario sobre “Wawita

  • el 15 diciembre, 2015 a las 11:20 am
    Permalink

    Gracias chicas por compatir su historia con nosotras, llena de lucha y superación!

    Respuesta

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